El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegará a Turquía en una gira regional centrada principalmente en el conflicto en Siria.
Ban visitará los campos de refugiados en el sur, donde unos 200,000 sirios se han refugiado de los combates al otro lado de la frontera.
También mantendrá conversaciones en Ankara con el primer ministro Recep Tayyip Erdogan.
La visita se produce mientras los gobiernos continúan advirtiendo a Damasco que no utilice armas químicas contra las fuerzas rebeldes.
Ban dice que le escribió al presidente Bashar al-Assad para advertirle que el uso de tales armas tendría “graves consecuencias”.
Hablando en Bagdad, la capital iraquí, el jueves, Ban dijo que el presidente Assad debería ser "llevado ante la justicia" si su régimen utilizaba armas químicas.
"He expresado mis más graves preocupaciones al gobierno de Siria y envié una carta dirigida al presidente Assad hace un par de días", dijo Ban.
"He advertido que en cualquier caso, si se utilizan armas químicas, quienquiera que sea tendrá que ser llevado ante la justicia, y eso tendrá graves consecuencias para esas personas".
James Reynolds, de la BBC en Turquía, dice que no está del todo claro cuáles pueden ser las capacidades e intenciones reales de Siria.
La OTAN aprobó recientemente el despliegue de baterías antimisiles Patriot a lo largo de la frontera de Turquía con Siria.
La medida tan esperada se produjo en medio de crecientes temores de que Siria pudiera utilizar armas químicas.
Gas nervioso
Se cree que el gobierno sirio posee ese tipo de armas –entre ellas gas mostaza y sarín, un agente neurotóxico altamente tóxico– en docenas de sitios en todo el país.
Damasco nunca ha admitido tener armas químicas, pero dijo que, si las tuviera, nunca las usaría contra su propio pueblo.
Una fuente de inteligencia occidental le dijo a la BBC que, hasta ahora, no ha habido cambios significativos en el movimiento o posible despliegue de las reservas de armas químicas de Siria.
Washington ha advertido que el uso de armas químicas en Siria representaría una “línea roja” que podría conducir a una mayor implicación estadounidense en el conflicto.
El editor de la BBC para Medio Oriente, Jeremy Bowen, acaba de llegar a Damasco y dice que la situación allí se ha deteriorado notablemente desde su última visita en enero.
(BBC)


