El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, ha dicho que no habrá acuerdo para evitar un “abismo fiscal” a menos que los republicanos acepten un aumento de impuestos para los ricos.
Pero el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, ha desestimado un plan decenal, cuyo objetivo es recaudar 10 billones de dólares (1.6 billón de libras esterlinas) mediante aumentos de impuestos y recortes de gastos, calificándolo de “tontería”.
Los dos hombres se reunieron el jueves cuando se acaba el tiempo para llegar a un acuerdo.
Los economistas advierten que los aumentos de impuestos y los recortes de gastos previstos que entrarán en vigor el 1 de enero podrían desencadenar una recesión.
Geithner, que negocia en nombre de la Casa Blanca, ha redactado un plan que incluye más gasto para ayudar a los desempleados y a los propietarios de viviendas en dificultades, así como recortes en Medicare y otros beneficios.
El viernes, el presidente Barack Obama advirtió sobre una “Navidad scrooge” si las exenciones fiscales que pronto expirarán para los hogares que ganan menos de 250,000 dólares no se renovaban como parte del acuerdo para evitar el abismo fiscal.
Pero Boehner, que negocia en nombre de los republicanos que controlan la Cámara de Representantes, dijo que las conversaciones con la administración hasta ahora habían llegado "casi a ninguna parte".
Afianzamiento del programa de entrevistas

Las apariciones de Geithner y Boehner en varios programas de televisión dominicales mostraron cuán arraigadas estaban sus posiciones.
“No habrá acuerdo sin que las tarifas suban. No lo hay”, dijo Geithner al Estado de la Unión de CNN.
Pidió a los republicanos que hicieran una contraoferta al plan de la administración Obama.
Pero Boehner dijo que estaba "asombrado" por las propuestas de Geithner, que según él pedían al Congreso que renunciara a su poder para fijar el límite de deuda de la nación.
¿Qué es el abismo fiscal?
- Según un acuerdo alcanzado el año pasado por la Casa Blanca y los republicanos, las medidas de estímulo existentes (principalmente recortes de impuestos) expirarán el 1 de enero de 2013.
- Los recortes en defensa, educación y otros gastos entrarán automáticamente en vigor –el “precipicio fiscal”– a menos que el Congreso actúe.
- La economía no tiene el impulso para absorber el impacto del abismo fiscal sin entrar en recesión.
“¿Qué crees que pasaría si le diésemos al presidente 1.6 billones de dólares de dinero nuevo?” Boehner preguntó a Fox News el domingo. "Él lo gastaría".
Boehner dice que pedir al 2% más rico de los contribuyentes estadounidenses que paguen más sería un "golpe devastador" para una economía frágil, y ha criticado los recortes de gasto propuestos por la administración Obama como inadecuados.
La Casa Blanca ha sugerido que no apoyaría ningún acuerdo que no aumentara las tasas impositivas para los más ricos.
El abismo fiscal absorbería unos 600 millones de dólares de la economía.
Las medidas se implementaron en parte dentro de un acuerdo de 2011 para frenar el enorme déficit presupuestario de Estados Unidos.
(BBC)


