El Parlamento francés aprobó un proyecto de ley que castigaría a quienes se dediquen a la prostitución remunerada.
En consecuencia, estas personas pagarán una multa de 500 euros la primera vez que sean capturadas y de 3 euros la segunda. También deberá realizar un curso sobre los daños de la prostitución. En 750 se prohibió en el país la explotación de burdeles.



